Best-seller instantáneo. La nueva entrega conspiranoica de Dan Brown, El símbolo perdido (Planeta),
Escrito por Antonio Luque / CRITICA DE LIBROS
martes, 15 de septiembre de 2009
Best-seller
instantáneo. La nueva entrega conspiranoica de Dan Brown, El símbolo perdido
(Planeta), bate récords de reservas antes que de ventas.
A partir de
mañana cinco millones de afortunados estadounidenses podrán conocer algunos de
los secretos mejor guardados en Washington desde hace cientos de años. Y lo
harán de la mano de Robert Langdon, ese profesor universitario experto en
religiones y en simbolismo que el superventas ha convertido en un Sherlock
Holmes moderno.
Langdon vuelve
tras El código Da Vinci, con más de 80 millones de copias vendidas en 51
lenguajes. Brown ha creado escuela. La de las docenas de escritores que han
encontrado un filón literario y financiero con sus novelas históricas que
acercan al gran público los misterios de la religión, los símbolos, creencias
de pueblos antiguos y los secretos escondidos.
La literatura
de ficción adulta de Estados Unidos tenía marcada la fecha del 15 de septiembre
desde hace meses con mucha expectación. Porque Brown se ha convertido en un
gran fenómeno de masas sólo superado por J. K. Rowling y su saga mágica de
Harry Potter. Brown llegará a nuestro país el próximo 29 de octubre, aunque en
pocos días se podrá iniciar la reserva de ejemplares en los puntos de venta
habituales. De momento, para los más ansiosos, el escritor y la editorial
proponen un juego a través de www.elsimboloperdido.com.
Los lectores
que mañana acudan a las librerías esperan continuar el viaje que el escritor
inició con Ángeles y Demoniosy siguió hace seis años con El código Da Vinci. O
lo que es lo mismo, un paseo muy especial por Roma buscando a cardenales
prisioneros, por París y Londres persiguiendo a un malvado matón del Opus Dei y
ahora por Washington donde dentro de muy poco aparecerán los guías turísticos
que sigan los pasos de Langdon por la capital norteamericana. Los malos serán
ahora los masones y el mucho poder que ejercieron -y que muchos mantienen
siguen haciendo- en la
Casa Blanca, en el Congreso y en los círculos de poder
capitalinos.
Por eso no
será raro que en los próximos meses los visitantes a la Casa Blanca, donde
vivieron varios presidentes masones, intenten mirar detrás de un cuadro para
buscar pistas, o los paseantes que rodeen el edificio de la Reserva Federal
busquen pruebas en las paredes de dibujos secretos o los turistas que entren en
las salas del Museo Smithsonian lean la Constitución con una lupa para encontrar mensajes
escondidos. "Espero que el número de visitantes se multiplique", ha
admitido Heather Colloway, la directora de la Casa Masónica del
Templo en Washington.
PEARL, EL
DISCÍPULO, DISECCIONA A DICKENS
No se separa
de una primera edición de la inconclusa obra de Charles Dickens El misterio de
Edwin Drood, leit motive del último libro de Matthew Pearl, el padre de la
exitosa El Club Dante.
Tras Dante y
Poe, este cerebrito de Harvard de 34 años ha elegido al autor de Oliver Twist
-al que leyó por primera vez a los 16 años en Historia de dos ciudades- para
construir El último Dickens (Alfaguara), un nuevo thriller histórico con
misterio de fondo y acción desarrollada en el Boston decimonónico, el Londres victoriano
y la India
colonial. Aunque los héroes y antihéroes de esta historia no son ni templarios
ni masones, sino despiadados editores.
Escritor de
sombras
"Dickens
era un gran escritor que tenía control absoluto sobre sus personajes aunque su
vida era un desastre", explica Pearl, que continúa: "En El último
Dickens quería que el lector conociera los claroscuros de un escritor que se
convirtió casi en el primer autor popular de la historia de la
literatura". ¿Una celebrity como Dan Brown? "No me importa que me
comparen con él. Yo intento hacer llegar a todos los lectores historias sobre
literatura y sobre escritores como él", responde Pearl.