Castellón Cultural
EL “MS. KASTOR” PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Francisco Bellido de Sant Feliu / RELATOS   
viernes, 06 de noviembre de 2009

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Pocos minutos antes de la hora anunciada en el telegrama, la proa del MS. Kastor, enfilaba hacia uno de los muelles de Balboa, conducido por uno de  los prácticos de aquel puerto. Veinte minutos más tarde, los marineros del buque habían lanzado las estachas hasta el muelle y los empleados de los atraques las habían hecho firmes en los noráis y, hecho esto, se hicieron firmes también sobre el buque, una vez recogidos sus senos, con lo cual la maniobra quedó totalmente terminada.

 

 

El Kastor era una motonave de unos ciento diez metros de eslora y catorce de manga. Tenía un desplazamiento de quince mil toneladas, con cuatro bodegas independientes, con cubiertas metálicas corredizas y plegables, construido en los astilleros de Hamburgo hacía seis años por encargo de una compañía internacional que decidió abanderarlo en la ciudad de Balboa, en Panamá. 

Acompañado por el Agente de nuestra compañía en Panamá, ascendimos al buque en cuanto fue colocada la escalerilla, y por la zona interior ascendimos por unas escaleras hasta la cubierta inferior al puente y a la estación de radio. Allí nos recibió el capitán que había conducido el buque hasta Balboa y que ya tenía todo su equipaje preparado para marchar con el resto de la tripulación. Era un Capitán de nacionalidad alemana, el único de esta nacionalidad que navegaba en aquel buque, pues el resto de la tripulación, por lo que pude comprobar, eran un conglomerado de diferentes nacionalidades, aunque en su mayor parte eran orientales. Me entregó un sobre en el cual se me comunicaban  las correspondientes órdenes.

El buque había sido adquirido en su totalidad por la Compañía naviera Orión de Hamburgo, la cual hasta aquella fecha solo había sido copropietaria de una tercera parte de aquel buque, pasando desde aquel día a ser totalmente de su propiedad. 

El capitán saliente me entregó toda la documentación del buque, entre la cual se encontraban las correspondientes certificaciones obligatorias que todo buque debe de llevar. Los marineros salientes, al mando de su contramaestre dejaron todos los camarotes limpios y preparados para la nueva tripulación, y los dos camareros sacaron de los pañoles de material doméstico ropa nueva y limpia para que de inmediato, los camareros entrantes, pusieran en orden de utilización todas las literas de las cabinas y  tuvieran a punto la cabina, mi camarote, mi despacho, mi pequeño salón y las cabinas destinadas a los oficiales, las cuales se encontraban situadas en el la segunda planta de cubiertas, pues en la primera estaban situados, a  estribor, los comedores de oficiales de puente y de máquinas y, a babor, los comedores para marineros, personal de máquinas y personal de fonda y de servicios.

Un autobús llegó al muelle y en su interior se fueron acomodando los tripulantes que dejaban el buque, de tal forma que tres horas después ya ninguno de ellos permanecía en el buque ni en los muelles.

Ya instalado, ordené al radiotelegrafista que me pusiera en comunicación por radio con la oficina de Hamburgo.

- He tomado el mando del buque y la tripulación se ha instalado sin novedad, estando en disposición de navegar en cuanto reciba órdenes de destino. El buque se halla en lastre e inspeccionadas las bodegas se encuentran limpias y en condiciones. La máquina, me informa el Jefe de Máquinas que se encuentran igualmente en disposición. Hemos tomado combustible llenando los tanques en su totalidad, asimismo hemos hecho acopio de agua potable. Aceites, grasas, empaquetaduras y toda clase de material necesario, siguiendo sus instrucciones. Mañana a primera hora llegará, enviado por el agente Sr. Gedeón Miranda, el aprovisionamiento, pues como bien saben ustedes las gambuzas están totalmente vacías.

- Hemos tomado nota de toda la información. Tiene nuestra conformidad con todo cuanto nos ha indicado. Permanezca a la espera de órdenes en ese puerto. Calculamos que dentro de unas veinticuatro horas, dispondremos de la firma de un contrato para transportar maquinaria pesada que deberán recoger en el puerto de San Pedro en California, con destino al puerto de Arica en Chile, no obstante, esto se lo deberemos de confirmar en nuestra próxima comunicación.

 
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