Homenaje a 5 establecimientos “de tradición familiar que forman parte de la historia de la ciudad”
Escrito por Redacción / NOTICIAS
sábado, 07 de noviembre de 2009
El
Alcalde de Castellón, Alberto Fabra, ha presidido hoy la II Gala del Comercio de
Siempre que, organizada por la concejalía de Comercio del Ayuntamiento de
Castellón ha tenido lugar en el hotel Intur y donde se han homenajeado a cinco
establecimientos “de tradición familiar y que ya forman parte de la historia
comercial de la ciudad”. Con estas palabras ha hecho referencia el primer edil
a los comercios que han recibido este tributo por parte del consistorio y que
son Carnicería Víctor León, Salazones Giner y Verchili, Selección Cuchillería
Exarpel, Joyería Ley y Panadería Macián. Éstos han recibido un diorama que
representa al comercio homenajeado y un diploma acreditativo.
Así,
el Alcalde, quien ha estado acompañado por la concejala de Comercio, Marisa Ribes, ha destacado que cada día, son miles
los castellonenses que levantan la persiana de sus negocios para toda la
ciudad. “Unos negocios que ofrecen, como ningún otro, trato cercano y
profesional, la calidad y, sobre todo, la experiencia de años y años al
servicio del cliente y que encuentran en las calles de la ciudad y también en
los mercados de la misma”, ha dicho Alberto Fabra, quien ha destacado que estos
comercios forman parte de nuestra ciudad.
“No
podemos olvidar las dificultades que estamos atravesando, y en especial
sectores como el comercio, debido a las consecuencias de la crisis. Por eso,
desde el Ayuntamiento queremos reconocer hoy vuestro esfuerzo. Continuar con
vuestra actividad desde hace décadas es, además, de un signo de valentía en
este tiempo de crisis, un compromiso con los ciudadanos y ciudadanas de
Castellón”, ha destacado el Alcalde de Castellón en esta II Gala del Comercio
de Siempre, y ha afirmado que “sin los comercios más veteranos de Castellón,
Castellón no sería la misma ciudad”.
“Las
tiendas ‘de toda la vida’ son el espejo en el que todavía se miran muchos de
los nuevos negocios que se abren en nuestra ciudad. Con el esfuerzo conjunto de
todos y el apoyo del Ayuntamiento de Castellón, podremos continuar homenajeando
a este tipo de comercio, tan importantes para Castellón”, ha concluido Alberto
Fabra.
Durante
el acto, que ha sido presentado por el locutor José María Arquimbau, se ha
proyectado un vídeo sobre cada uno de los comercios galardonados y, tras la
entrega del diorama y el diploma, se ha servido un vino de honor para los
asistentes.
BREVE
CURRICULUM DE LOS GALARDONADOS
Panadería
Macián elabora de forma artesanalmente todos los productos. Pedro Macián y
Rosalía Palos fundaron la panadería a finales de la década de los 40 en el
número 12 de la calle Mayor donde lleva en funcionamiento más de 60 años.
Especialmente conocida en Castellón por sus productos de bollería, como las
pelotas de fraile, las ensaimadas o los torteles de cabello. Pedro Macián, hijo
de los fundadores, gestiona la panadería junto a su esposa, Marimer Sidro.
Ellos dos y los siete empleados del establecimiento son los encargados de
atender a sus clientes. La panadería mantiene su aspecto original, con el horno
de piedra giratorio, las vigas originales de la casa y el arco del siglo XIV
que dan al establecimiento un aire tradicional.
Carnicería
Víctor León. Hasta finales del siglo XIX hay que retroceder para conocer los
orígenes de esta carnicería y charcutería, ya que éste es el puesto más
veterano del Mercado Central. Fue entonces cuando José Peris y Vicente Barberá
fundaron este establecimiento continuado por ocho de sus hijas y Bienvenida,
junto a sus esposos, Salvador león, asumió la gestión de la caseta. Su nieto,
Víctor León, que era jugador del CD Castellón, se hizo cargo del puesto en los
años 70 y en estos momentos es el presidente del Mercado Central.
Los
orígenes de la Joyería Ley
se encuentran casi 80 años atrás, cuando Consuelo Font puso en marcha su propia
joyería en la calle En medio junto con sus hijos. Poco antes de su jubilación,
su hijo Francisco Sánchez y su esposa Manolita Almer pusieron en marcha su
propio negocio, la Joyería Ley,
el 4 de enero de 1960. En Ley manda la artesanía, las joyas elaboradas
cuidadosamente y prueba de ello es la elaboración del aderezo de castellonera,
propiedad del Ayuntamiento de Castellón, que luce cada año la reina de las
fiestas de la Magdalena.
La cuarta generación del negocio es la que hoy en día da vida
a la Joyería Ley.
Los hermanos Mercedes y Javier Sánchez llevan casi toda la vida colaborando en
el negocio, una experiencia y un conocimiento que marcan la forma de trabajar
de esta familia castellonense a la que se unió hace un tiempo, la esposa de
éste, Lidón Serra.
Han
pasado casi 70 años desde que Rogelio Rodríguez fundó Cuchillería Rodríguez. Él
y su esposa Adela gestionaron el establecimiento durante 40 años hasta que se
hizo cargo su hijo Rogelio, actual gerente, y dio un vuelco el negocio. Este
establecimiento comenzó como una cuchillería donde muchos barberos de la ciudad
acudían para comprar y afilar sus navajas, hasta que comenzaron a solicitar
otros productos afines para sus negocios. Con el tiempo, aquel negocio puesto
en marcha por un gallego que afilaba utensilios con unas piedras de afilar con
pedal, se convirtió en un comercio moderno que combina la cuchillería
tradicional con los productos más avanzados de peluquería.
Más
de cien años lleva abierto al público Salazones Giner y Verchili, uno de los
establecimientos decanos de la plaza Tetuán. El fundador del comercio, Fernando
Vivas, inició la actividad en el año 1907 en la misma casa de la plaza Tetuán
donde se encuentra actualmente la tienda. Durante el último siglo, Salazones
Giner y Verchili, sucesores de Fernando Vivas, ha hecho de la tradición una
forma de trabajar. Sus productos se elaboran siguiendo las formas tradicionales
de preparar la salazón, algo que se refleja en el sabor intenso de los productos
que vende la empresa. Manuel Giner yJosé María Verchili se hicieron cargo del establecimiento en el año
1977, cuando se jubiló Ricardo Vivas, hijo de los fundadores de esta empresa de
salazones. El comercio ha tenido siempre una gran vinculación con el barrio, ya
que la oficina trasera fue durante mucho tiempo sede de reuniones de vecinos y
tertulias sobre la actualidad del Club Deportivo Castellón.