Escrito por Miguel Barrachina Ros (Diputado Nacional PP) / OPINION
viernes, 05 de marzo de 2010
Tras seis años de gobierno socialista, éste
reclama ahora consenso, un acuerdo en lo económico, un ofrecimiento tardío y difícilmente
alcanzable con quién no se pone de
acuerdo consigo mismo.
En este
periodo de profunda crisis, en dos meses que llevamos de años, las propuestas
gubernamentales de los viernes son rectificadas los lunes y retiradas los
martes.
Cuestiones
de gran transcendencia económica como la congelación salarial, el alargamiento del
computo de 15 a
25 años para el calculo de las pensiones, con la consiguiente bajada que ello
supondría, el retraso en la edad jubilación a los 67, el anuncio de reducción
del gasto un día antes de aprobar gastos adicionales o la supresión de la deducción
de 400 euros, son solo cinco ejemplos de confrontación interna que evidencian
el desconcierto reinante en el ejecutivo nacional.
Mientras el
gobierno socialista se pone de acuerdo consigo mismo debería aprovechar para cumplir
los acuerdos de esta cámara, y no desacatarlos, como sucede con la aprobación
de la propuesta de reducción de altos cargos.
El gobierno tiene
la obligación parlamentaria de reducir estos y sus correspondientes asesores en
un 25%.
¿Cómo es
posible que con el enorme traspaso competencial a favor de las CCAA, producido
desde el año 2004, el gobierno socialista tenga un 25% más de personal
directivo cuando España estaba vicepresidida Mariano
Rajoy?
¿Cómo se
justifica que en el año 2004 hubiera 18 Secretarías de Estado y ahora haya 25?
¿Por qué han aumentado en 24 las Direcciones Generales?
También
debiera eliminarse una Vicepresidencia, y los ministerios de la Igualdad y la Vivienda, la supresión de
un ministerio no es solo una persona, son asesores, administrativos, edificios,
coches oficiales.
Mientras en
España se destruía un millón y medio de empleos en la presente legislatura, las
administraciones públicas creaban 123.000.¿Cómo es posible que un gobierno viva tan ajeno a la dramática realidad
nacional?
Para premiar
tal despropósitola Secretaría de Estado de
Economía ha elevado los pagos por productividad un 26,2% en 2010 para su
departamento.
Así premian
la generación de 1.500.000 parados, sí, si lo suyo es crear parados, han sido
enormemente productivos, se merecen un premio del 26% de aumento por
productividad y más.
Miguel
Barrachina Ros
Portavoz
Función Pública y Diputado Nacional por Castellón